1.Tener un propósito: necesitamos sentirnos parte de un “sueño”, de una visión clara y precisa que nos emocione y nos haga vibrar.
2.Fomentar el desarrollo continuo de muchas pequeñas ideas. Es difícil llegar a tener una gran idea. Es imprescindible escuchar a los grupos de interés y tener en cuenta sus necesidades y sugerencias.
3.Dejar fluir las emociones. Olvidarnos en ocasiones de los datos y de la información para pensar emocionalmente y desarrollar ideas.
4.Rediseñar constantemente. Buscar ideas utilizando el pensamiento lateral para buscar nuevas alternativas.
5.Sorprender con lo obvio. Este tipo de ideas con frecuencia tienen más sentido. No menospreciar lo que tenemos delante de nosotros para buscar siempre alternativas exóticas.
6.Lograr que sea un proceso irresistible. Potenciar el concepto de “lovemarks” que consiste en conseguir que el producto o servicio que se ofrece genere respeto y amor en el cliente. La imagen asociada a la marca se convierte en irresistible y se logra la lealtad y hasta la “adicción” de los clientes.
7.Generar esta conexión emocional con los consumidores. Para que esto ocurra, deben darse tres ingredientes:
a).- Misterio: debe haber una historia que contar, un pasado pero con capacidad de proyectarse hacia el futuro; debe haber sueños, mitos, símbolos, metáforas. Hay que añadir misterio a la marca.
b).- Sensualidad: las marcas deben provocar sensaciones, conectarse con los sentidos ya que conectamos con el mundo a través de éstos.
c).- Intimidad: es necesario acercarse al cliente y conocer cuáles son sus necesidades y sentimientos, ponernos en su lugar y comprender su mundo.
8.Inspirar a los colaboradores para que quieran ofrecer lo mejor de sí mismos, para que puedan alcanzar sus sueños. Para ello deben conceder autonomía y responsabilidad, facilitar el aprendizaje continuo, reconocer el trabajo bien hecho y fomentar la generación de un clima en el que los profesionales puedan disfrutar realizando sus tareas. De esta forma se creará una organización creativa.
9.Actuar. Centrarse en lo importante, no en lo urgente. Equivocarse, aprender con rapidez de los errores y corregirlos rápidamente. Dejar de hablar y actuar.
10.Convertir el mundo en un lugar mejor para todos. Éste tendría que ser el papel de todas las organizaciones en la actualidad.

Fuente: liredazgo