Hoy me gustaría recordar a modo de reflexión una fabulosa y trepidante película de hace un par de años “La Ola” (Die Welle en alemán, año 2008) me ha venido a la mente a raíz de lo que está ocurriendo en estos momentos en el espacio aereo ya que aunque todos pensamos que hemos superado el no volver a caer en todo tipo de totalitarismos que se han dado a lo largo de la historia, en muchas ocasiones no estamos suficientemente despiertos para verlos llegar, o quizá desgraciadamente estos brotes siguen produciéndose tanto a nivel político como social, por lo tanto siguen dominándonos en cierto modo, y desgraciadamente muchas veces es dificil no estar dentro de la ola, saber salir de ella o mantenerte imparcial, no es tan simple como llevar camisas verdes o blancas, va mucho más allá.

Cuando se realizan todo tipo de experimentos en los que el resultado depende exclusivamente del tipo de reacciones de los participantes aparte de ser especialmente interesantes sus resultados, a su vez, han de ser cuidadosamente estructurados para que no se llegue al descontrol del experimento, dado que las reacciones humanas suelen ser ciertamente imprevisibles.

Si se desea movilizar un grupo grande, y no se tiene en consideración la variable que en todo grupo siempre habrá personas que no sepan autogestionarse, los resultados pudieran llegar a ser desastrosos e incontrolados.

La película tuvo como base el experimento que se llevó a cabo en 1967 por un profesor de Palo Alto, por el cual los alumnos de Ron Jones siguieron una estricta disciplina requerida por su profesor, restringiéndoles toda capacidad de maniobra y haciendo de ellos un grupo en el que las voces asonantes no tenían cabida. Aquel experimento sólo duró varios días teniendo que ser dado por terminado antes de culminar.

Pasados unos años sigue sin comprenderse el fenómeno de la obediencia extrema a un líder sea del tinte político o social que sea. Y este fué el punto de partida de Dennis Gansel director de La Ola, quién llevó magistralmente al cine esta idea de La Tercera Ola, encuadrándo muy acertada y valientemente la escena en un instituto alemán imaginario. Como hilo conductor tomó la autocracia, así como un profesor en principio tolerante, didáctico y en cierto modo liberal en los métodos de enseñanza.

Os adjunto un interesante post acerca de la posición de todos los personajes de la historia y las fases que todo totalitarismo tiene: http://janvidal100.blogspot.com/2010/06/la-ola.html

El resto mejor comprobadlo vosotros mismos. Es una película que te llevará en la cresta de la ola hasta que rompa de golpe con un inesperado final haciéndote despertar.

Es mi recomendación cinéfila para este fin de semana, y si me lo permites una pregunta final, ¿Cuántas veces has estado en dentro de la ola sin darte cuenta? quizá a partir de ahora decidas si quieres estar dentro o fuera, al menos ya de modo consciente.

un abrazo.
Mari Cruz

Fuente: Cruz Coaching