MOMENTOS DE CAMBIO PROFESIONAL: SACANDO LO MEJOR DE CADA UNO

d5caa13de99bf40538456bd6c4260198
Rafael era adjunto a gerencia de una empresa inmobiliaria de éxito y justo antes de que el mercado inmobiliario se tambaleara, decidió dejar la empresa porque no veía suficiente tiempo a su hija. Sin paracaídas, es decir, sin haber encontrado otro trabajo ni siquiera lo había buscado, se dedicó un tiempo a compartir más con la familia y descubrió que la cocina le llenaba. Hoy cuatro años después está a punto de abrir un restaurante que seguro funcionará pues como él dice: “quiero disfrutar de lo que hago y sencillamente poder vivir”.

Ana, promocionó a un puesto superior con más responsabilidad y sabiendo que necesitaba dar lo mejor de ella, no dudó en contratar un asesor o coach ejecutivo para ayudarle en la transición: más responsabilidad, más gestión de equipos, más…
Fernando se quedó sin trabajo y al mes ya se había dado de alta como agente comercial, su inquietud por trabajar y conocimiento del sector de la alimentación le hicieron tomar decisiones rápidas para no dejar de trabajar y creer en sus propias posibilidades.
David se ha quedado sin trabajo, es joven y aunque no tiene mucho ahorrado porque el trabajo no daba mucho de sí, está pensando irse a aprender “bien” el inglés. Aparte aprovechará para ver otros países con más posibilidades de empleo.
Son tiempos difíciles y por lo tanto son tiempos para sacar “nuestra mejor versión y nuestro máximo talento”. Sin caer en recetas pero con las ideas claras, es fundamental que toda persona que está en situación de búsqueda de empleo o de mejorar su empleabilidad se plantee al mínimo una serie de preguntas:
  1. Los conocimientos y la experiencia que tengo ¿qué valor tiene actualmente en el mercado laboral? De hecho esto es lo que nos indica nuestro grado de empleabilidad. A veces unas competencias o habilidades en áreas poco buscadas pueden hacer que incluso el más experto no encuentre trabajo. Por ello, lo mejor será analizar claramente el tipo de ofertas de empleo que hay en este momento para poder hacer una profunda reflexión sobre la orientación laboral hacia la que dirigir todos los esfuerzos. Recuerde ser práctico y estar orientado al mercado.
  2. Con respecto a esos conocimientos y habilidades, ¿se pueden transferir a otro sector u otras áreas de trabajo relacionadas? A veces uno se encasilla en un área o función laboral cuando en realidad las habilidades que demuestra pueden estar claramente vinculadas con otros puestos u otros sectores. Esto nos daría mucha oportunidad para poder redirigir nuestros esfuerzos y nuestro CV. Recuerde, mi re más allá de su experiencia.
  3. ¿Puedo aprovechar la coyuntura actual para reciclarme o incluso para plantearme un cambio profesional? Aunque muchas veces no es fácil de responder, sí que tenemos que “aprovechar” las circunstancias para recibir más formación y aprendizaje o incluso para iniciarlos de nuevo. Recuerde ¡nunca es tarde para formarse o especializarse!
  4. Si se interesa por algo que le interesa e incluso le “apasiona”, no lo dude y profundice, pues un profesional que pone sus habilidades al servicio de aquello que le gusta trabaja con el doble de rendimiento, busca más la excelencia y sobre todo, disfruta de lo que hace. ¿Tiene alguna oportunidad de hacer algo en lo que disfruta y que pueda ser oportunidad laboral? Ya sabe, dedíquele todos el esfuerzo y energía posible…
Scroll al inicio