3 obstáculos que generan resistencia al cambio

Creo firmemente esto: las personas que desean cambiar, de verdad, lo hacen sin poner excusas.

He observado lo fácil que resulta conseguir que muchas personas se hagan eco de una historia conmovedora. Sólo necesitas ver qué sucede en la red, por ejemplo. Aparecen en multitud de emails citas maravillosas, historias motivadoras, cuentos de Bucay o de otros, historias personales (algunas incluso falsas), otras como la mía que os conté la pasada semana y que, gracias a todos vosotros, ahora muchos tienen la oportunidad de leer.

Estas historias recuerdan algún dolor o pena y, otras muchas, son historias de grandes cambios y mejoras personales. ¡Qué bueno es que exista la red para compartirlas!

Ahora bien, te has preguntado ¿qué sucede en ti cuando pasa una historia de este tipo por tus manos? Estoy segura que en tu interior se movilizan muchas emociones y entonces ¡zas!, compartes esa vivencia de otros. Las puedes enviar para dar apoyo y cariño a alguien, para generar un momento de alegría o para solidarizarte. Lo que sucede es que tras enviar esa información, la emoción que hace un momento te llenaba, pasa a un segundo plano porque las acciones han sido externas y tú te quedas donde estabas.

Vuelve al principio del párrafo anterior y relee la pregunta. Ahora vuelve a rememorar qué sucedió en tu interior, cuál es la situación que quieres cambiar en tu propia vida. Aprovecha la oportunidad. Algunos esperan a estar cerca del abismo para moverse, ¿quieres realmente esperar a ese momento?

Te voy a contar qué te impide moverte de ese estado tan dañino para ti. Hay 3 obstáculos fundamentales que generan la resistencia al cambio:

– La ignorancia: Cuando «no sabes que no sabes» el cambio es algo ajeno a ti. Si no sabes, por ejemplo, que existe el catetómetro seguramente te será difícil imaginar para qué sirve y en qué casos se utiliza. Igual sucede con las personas que todavía no sabes que existe el coaching y qué pueden conseguir. Por tanto, cuando conoces y entiendes que tienes las claves de poder cambiar (quererlo, responsabilidad y compromiso) puedes dar el primer paso.

– El miedo: Este es el segundo gran obstáculo. Ya sabes que puedes cambiar, incluso quieres hacerlo, lo que sucede es que el miedo te inunda. Muchos de nuestros miedos están únicamente en nuestra mente y lo descubres cuando das el primer paso y ves qué sucede. Y qué sucede, pues simplemente que has avanzado, te sientes mejor y más fuerte. Pruébalo, te sorprenderá.

– La comodidad: Se está cómodo en lo conocido, recuerda mi artículo sobre la zona de confort. Te sientes seguro en ese área, ¿qué habrá más allá? Lo desconocido, ¿y si no es tan bueno? Si ya has resuelto el paso de superar el miedo, aún te queda otro, ese asociado a esta frase: «Para qué moverse, total seguro que lo que viene no es tan bueno, o me encuentro este o aquel problema». Ser cómodo está asociado al miedo a veces; otras veces es simplemente darte cuenta que para salir de donde estás se requiere que tú, si tú, te menees de dónde estás y hagas algo por ti.

Por eso, me pregunto y te traslado la pregunta, después de leer este artículo y compartir mi historia de la semana pasada, ¿qué has decidido hacer tú para salir de dónde estás?

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Susana García Gutiérrez – Coach Profesional

1ª Coach de Familias Monoparentales

http://www.coachingatualcance.com/

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