EL AMOR COMO RENUNCIA ¿Es amor?

 

Esto es un fragmento de Romeo y Julieta, la idea de un amor romántico que lleva a los amantes a la muerte. Y para algunas personas, el amor es así, total entrega, renuncia hasta del nombre propio. No crean que sólo pasa en las novelas. Un paciente consultó por una depresión. Había renunciado de tal manera a su deseo en aras de satisfacer su idea de amor, en su idea de renuncia total a si mismo y entrega sin medida al otro que había permitido que su pareja le cambiara el nombre, porque a ella no le gustaba el que tenía. Donde empieza la renuncia, empieza la venganza, si renuncio a mi deseo por el otro, al final me voy a vengar. En la tragedia de Shakespeare, los amantes renuncian a la propia vida por amor, pero también es una metáfora, no es necesario morirse para renunciar a la propia vida. Cuando el otro me pide que renuncie a mi vida ¿eso es amor?
Aquí os dejo con un fragmento de la tragedia.

jULIETA
¡Ay de mí!

ROMEO
Ha hablado. ¡Ah, sigue hablando,
ángel radiante, pues, en tu altura,
a la noche le das tanto esplendor
como el alado mensajero de los cielos
ante los ojos en blanco y extasiados
de mortales que alzan la mirada
cuando cabalga sobre nube perezosa
y surca el seno de los aires!

JULIETA
¡Ah, Romeo, Romeo! ¿Por qué eres Romeo?
Niega a tu padre y rechaza tu nombre,
o, si no, júrame tu amor
y ya nunca seré una Capuleto.

ROMEO
¿La sigo escuchando o le hablo ya?

JULIETA
Mi único enemigo es tu nombre.
Tú eres tú, aunque seas un Montesco.
¿Qué es «Montesco» ? Ni mano, ni pie,
ni brazo, ni cara, ni parte del cuerpo.
¡Ah, ponte otro nombre!
¿Qué tiene un nombre? Lo que llamamos rosa
sería tan fragante con cualquier otro nombre.
Si Romeo no se llamase Romeo,
conservaría su propia perfección
sin ese nombre. Romeo, quítate el nombre
y, a cambio de él, que es parte de ti,
¡tómame entera!

ROMEO
Te tomo la palabra.
Llámame « amor » y volveré a bautizarme:
desde hoy nunca más seré Romeo.

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