El cerebro se degenera: ¿Se puede evitar?

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Hace casi tres semanas os adelanté en esta entrada que se iba a celebrar en Zaragoza un ciclo de conferencias titulado «Neurociencia y Salud«. Ayer asistí a la primera de las conferencias, que fue impartida por la doctora Carmen Cavada, catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid y presidenta de la Sociedad Española de la Neurociencia hasta 2011.

Como es mi costumbre cuando asisto a algún evento, comparto con vosotros mis impresiones.

La Dra. Cavada comenzó recordando la figura del considerado padre de la actual neurociencia, don Santiago Ramón y Cajal. Estábamos apenas a unos metros del lugar donde se formó como médico y comenzó su labor de docencia universitaria y fue un bonito homenaje el uso continuado de sus dibujos para ilustrar los conceptos que trató.
Ramón y Cajal demostró hace más de un siglo que el sistema nervioso periférico es capaz de regenerarse. Si un nervio es seccionado y en el espacio que queda entre ambos extremos se coloca un trocito de otro nervio periférico, los axones son capaces de conectar a través del injerto. Esta técnica continúa siendo el tratamiento de elección en la actualidad.
En el sistema nervioso central la regeneración es más limitada, sin embargo el cerebro está cambiando desde nuestra vida intrauterina hasta el momento de la muerte.

En los mamíferos, entre los que nos incluimos como especie, apenas existe agregación de neuronas a lo largo de la vida. Solamente algunas interneuronas en el epitelio olfatorio, en el bulbo dentado y en el giro dentado son capaces de conectar en la región donde tienen el soma.
En la neocorteza cerebral no hay adición de nuevas neuronas, pero éstas son plásticas en tanto en cuanto son capaces de modificarse ante una agresión de dos formas:
– El llamado efecto poda, en el que los axones que permanecen íntegros crecen con más fuerza.
– Gemación o retoñamiento de axones, también llamado «sprouting». Los axones son capaces de generar nuevas terminaciones por sí mismos.
Esta plasticidad se mantiene a lo largo de toda la vida del individuo.
La capacidad funcional de nuestras neuronas es modificada por nuestra cultura y nivel de alfabetización, según algunos estudios el nivel educativo es directamente proporcional a la capacidad funcional neuronal.
¿Cómo proteger el cerebro y potenciar la plasticidad de las neuronas?
La dra. Cavada terminó su intervención dándonos cuatro pautas fundamentales para prevenir la degeneración cerebral:
– Evitando agresiones: No solo físicas, sino también las provocadas por drogas psicoactivas o alcohol.
– Cuidando la salud del cuerpo: Vascular (hipertensión arterial, colesterol), metabólica (nivel de glucemia) y respiratoria.
– Realizando ejercicio físico.
– Manteniendo una estimulación continuada de nuestra actividad mental: Nos animó a introducir actividades creativas, e incluso realizar nuestras rutinas de diferentes maneras para activar nuestras neuronas.
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