EL DIVORCIO QUE NOS UNE

El divorcio que nos une.

fdd13fc5f0dacf1e575bb05b82439f6cEva Bach Cobacho y Cecilia Martí Valverde. Ediciones CEAC. 2007.

Resumen realizado por Maria Jesús Ara Porté, orientadora. Seminario de pedagogía sistémica de CPR Zaragoza. Curso 09-10.

El libro tiene 189 páginas y se estructura en un prólogo de Joan Garriga, unos 75 capítulos de 2 hojas cada uno encabezados por una frase llamativa y de un cuento titulado «mis padres son raros, raros». Además se añade la bibliografía utilizada por las autoras

Es un libro indicado para parejas que deciden separarse y también para profesionales que trabajamos en relaciones de ayuda: maestros, psicólogos, trabajadores sociales, educadores, etc..

El prólogo es muy interesante, donde Joan Garrida, plantea que no es un decálogo dogmático sobre el bien separarse, ni aleccionador, sino que lo enfoca con realismo y esperanza para que en este proceso llegue a existir reconciliación , dignidad y amor y de esta forma los implicados salgan fortalecidos. El dice que » el bienestar no viene de asentarse en el victimismo y resentimiento sino en integrar todo lo que la vida no ha traído, por doloroso que sea, en beneficio nuestro y de la vida misma».

Comenta las fuentes en las que las autoras se basan, además de su experiencia, en autores como Rogerse, Berne, Steiner, Cyrulnik, Perls, Lowen, Bowby, Watzlawick y Bert Hellinger con sus constelaciones familiares.

También recuerda, aplicar los órdenes del amor en un proceso de divorcio, dejando claro que la pareja no es una relación maternofilial sino una relación entre adultos y que los hijos aman a ambos padres aunque ellos ya no estén juntos como pareja.

Respecto a resto del libro, está planteado como un diálogo entre las autoras( con seudónimos) respecto a:

0.-Conceptos que «limpian» la idea social de una separación.
1.-Fases por las que se suele atravesar una vez se ha tomado la decicisión. Emociones, sentimientos que aparecen.
2.-Formas de abordar el proceso para que resulte lo más fortalecedor posible.
4.-Frases «marcianas» después de la ruptura de una pareja.
5.-Cómo comunicarlo a los hijos.
6.-El club de los bien separados.

0.-Conceptos.
Aunque la relación se rompa, el vínculo permanece.
Aunque la pareja se rompa, siguen juntos como padres de sus hijos.
Padres separados no es igual a familia desestructurada, como padres juntos no es igual a familia estructurada.
Compadecer a los niños de padres separados, quita dignidad a los padres y niños. Se entiende una compasión sobreprotectora y pusilánime o altiva y arrogante.
Mostrar respeto a los que se separan, normalmente lo hacen por razones complejas y con dolor, sentimiento de culpa, etc.
Es necesario integrar en nuestro corazón a la persona que ha sido nuestra pareja, porque no hay futuro sin reconciliación con el pasado y porque cuanto más nos queremos distanciar de alguien, más atrapados nos tiene y más unidos seguimos a ese alguien.
Hablan del dolor, de la rabia cuando se rompe una pareja. Sentimientos de la pareja, hijos, familias políticas. Es necesario vivir ese dolor, descifrarlo, ver qué nos reporta y una vez que ha cumplido su función, dejarlo ir. Rendirse primero y soltarlo después.

1.-Fases por las que se atraviesa una separación. Lo comparan con un proceso de duelo, con negación, rabia, idealización, dolor, culpa, etc.. que necesita su tiempo, etc.

2.-Formas de abordar el proceso para que resulte lo más fortalecedor posible.
Hablan de «dar un lugar en tu corazón a quien fue tu pareja, al padre o madre de tus hijos. Por varias razones: en primer lugar, porque lo que no superamos lo traspasamos y se lo dejamos como herencia emocional a nuestros hijos. En segundo lugar, de cara a iniciar una nueva relación: algo nuevo funciona siempre mejor desde el aprecio, reconocimiento y agradecimiento a lo anterior. Finalmente porque, si no lo hacemos nosotros, nuestros hijos buscarán la manera de que lo hagamos. Si nosotros no le damos el reconocimiento que es debido ellos se encargarán de mostrarnos de algún modo a su padre( o a su madre), comportándose por ejemplo como él o ella lo haría». Página 76.

3.-«Frases marcianas», páginas 77-78.
Muy interesante, porque son frases que pueden sanar, aunque hay que hacer un trabajo personal previo para que se digan desde la autenticidad.
Cuando un hijo se queja ante un progenitor de que el otro no le deja hacer determinadas cosas. El progenitor podría aliarse con su hijo, mostrándose en contra del otro. Lo que fortalece es decir: «Si tu madre lo quiere así, hazlo así», en lugar de decirle, » es que tu madre siempre ha sido muy rara».
Otra de las frase. Frente a verbalizaciones como ¿quién me mandaría casarme con tu padre?, críticas en general… Lo que fortalece es: » tu padre es el mejor padre. Lo hace lo mejor que sabe y lo mejor que puede y quiero que le respetes como padre».

La tercera. Que el padre o madre puedan reconocer que aquello que ahora no soporta es una cualidad que un día le enamoró del otro, o que en su día no le importó como defecto y de corazón le dice a su hijo » yo un día me enamoré de tu madre y me gusta cuando veo que te pareces a ella».

Las frases por sí mismas, no cambian nada, la clave está en haber realizado un trabajo personal que ayude a asumir la separación y permita decirlas con entereza y respeto.

5.-Cómo comunicarlo a los hijos.
Una buena forma de decir que la pareja se va a separar es: «papá y mamá hemos tomado la decisión que es dolorosa para nosotros y sabemos que va a serlo también para vosotros, pero lo hemos decidido los dos. A partir de ahora vamos a vivir en dos casa diferentes, nos vamos a separar porque, aunque entre nosotros sigue habiendo cariño y buenos recuerdos, ya no nos queremos como sería conveniente para poder seguir juntos» página 106.

No justificarse ante los hijos, es una decisión de adultos, dejarles claro que nunca dejarán de ser sus padres y que ellos como hijos no son culpables de la ruptura. Los padres no se separan por el comportamiento de sus hijos, lo hacen por la relación entre ellos.

Dejar tiempo para expresar sentimientos, dudas, etc pero nunca justificarse ante ellos o pedirles perdón, porque con esto se les da poder a los hijos para que exijan, para que culpen, critiquen, chantajeen o controlen lo que está bien o mal o lo que los padres una vez separados tienen que hacer o dejar de hacer.

6.-El club de los bien separados.
Dicen las autoras que para entrar en el club de los bien separados no es indispensable hacerlo con la expareja, porque el objetivo de este club es que la persona pueda dar un lugar en el corazón a quien fue su pareja, reconocerlo como igual y respetar su dignidad como persona y como padre o madre, haciéndolo de forma interna, ya que no siempre es posible hacerlo de forma explicita y patente que la otra persona no quiere.
Concluyen, diciendo que el verdadero arte está en «aprender a conjugar el hecho de poder decir a veces: maldita separación, sin demasiada acritud, con ese reconocimiento y respeto profundo a la persona que fue nuestra pareja.

Cuento: Mis padres son raros, raros.
Muy interesante para prestarlo a parejas que se están planteando la separación, donde se combinan las percepciones y sentimientos del niño, con lo que los padres pueden ir haciendo y diciendo para llevar el proceso de separación lo mejor posible, y fortalecer el sistema.

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