MIS APRENDIZAJES COMO INSTRUCTOR DE FIREWALKING (caminar por las brasas)

Hace unas semanas viví una experiencia inolvidable: me certifiqué como instructor de firewalking (andar por las brasas). Gracias a la labor, iniciativa y emprendimiento de nuestos compañeros de D’arte Formacion: Enrique Jurado, Beatriz García Ricondo y Adelina Ruano, tuvimos la suerte de tener en España por primera vez, desde EEUU, a la institución que creó el concepto del firewalking como instrumento pedagógico, además de muchas otras actividades:
El “firewalking institute”, que llegó con todo el equipo (y nunca mejor dicho) desde Texas.
Y ¿qué decirte? Que es una experiencia completamente transformacional, porque es eso, precisamente: una experiencia, algo que vives, y ¡no te imaginas de qué forma!. Yo ya había pasado las brasas con Robbins y aquí en España con Santiago Aldekoa, y había también partido una flecha con la garganta (donde tuve casi pánico). Y por ello sé del increíble poder de una experiencia de este tipo para cambiar, para romper creencias que nos estaban limitando (y que es la quintaesencia del cambio real, hacia un futuro sin límites) .Pero ahora se trataba de convertirse en instructor de ello. Y esto implica pasar por la experiencia tú primero, claro.
Y ¿qué te parecería si después de 3 días….
– ¿has partido una tabla de pino con tu mano, en plan karate kid, sin entrenamiento de artes marciales de ningún tipo?
– ¿rompes una flecha con tu garganta, sin ayudarte de las manos, una flecha real?
– ¿pasas andando durante 3 o 4 metros por encima de cristales de botella (recíen rotos por nosotros mismos, además) sin cortarte?
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– ¿Pones una vara de acero de construccion de 2 metros y medio entre la garganta de un compañero/a y la tuya, y sin apoyo de ningún tipo, empujando entre los dos solo con las gargantas, la doblas como si fuera mantequilla?

– ¿partes con la mano un bloque de hormigón?
– ¿te atraviesas una mano de parte a parte con una aguja bastante gruesa, además, sin que duela ni sangre?
– ¿ y andas decenas de veces por las brasas incandescentes, sin quemarte?
(entre otras cosas, porque se hacen más cosas: el ejercicio de lanzarse hacia atrás y que te recojan los compañeros, respiración holotrópica, etc, etc)
Como puedes comprobar, prácticamente todas sob actividades anti-intuitivas, o lo que es lo mismo:
Todo nos dice: el instinto, la razón, la educación, la cultura…. ¡QUE NI SE NOS OCURRA HACERLO! Vamos, que es impensable, una locura, un imposible! Y precisamente de aquí emana el poder de estas experiencias. la grandeza de esto es que, contrariamente a lo que sientes y piensas, ¡no paras de hacer cosas imposibles! Y si estás haciendo todo el tiempo cosas imposibles ¿qué le estás diciendo a tu cuerpo, a tu cerebro a tu mente, a tu insconsciente, a tu espíritu? Que sí se pueden hacer cosas imposibles. Así que la conclusión final, es que ¡no hay límites, y por lo tanto podemos llegar hasta donde deseemos llegar!
Claro, la diferencia entre cualquier curso donde se habla de avanzar y mejorar, y estas actividades, es que aquí eso se demuestra no en teoría (la teoría nos la sabemos muchos muy bien, pero desgraciadmente no nos cambia nada la mayoría de las veces: sé las cosas pero no las hago), sino en la auténtica practica, en la vivencia. Y es poderosísimo. Sales del fin de semana, además de agotado, con una sensación de supermán, de que todo se puede alcanzar (y lo mejor es que luego la sensación perdura, por lo menos en mi caso).
Como casi siempre, me he llevado aprendizajes muy diversos:
– Con respecto a mi mismo
– Con respecto a mi preparación como facilitador e instructor de firewalking
– Con respecto a su manera de enseñar (los miembros del firewalking institute) aunque como nos dijeron, los coaches y formadores normalmente no somos buenos alumnos, pues nos estamos fijando en como lo hacen, en vez de vivir la experiencia
– Con respecto al grupo y a las personas que me rodeaban
Y en cada punto, no ha habido desperdicio. Ahora te voy a glosar algunas de las cosas que más me han llamado la atención, y que más me han permitido aprender. Posiblemente las mezcle, pero no importa. Por ejemplo:
– Increible el nivel de profesionalidad de esta gente. Han predicado con el ejemplo todo el tiempo, siendo los primeros y los últimos, siguiendo los propios consejos que nos daban
– Para que te hagas una idea, estábamos en acción desde las 9 de la mañana hasta la 1,30 de la madrugada, o las 2, o las 3 incluso. Sí, como lo lees, los 3 días. ¡Y sin descansos en sesiones de 4 y 5 horas! Y ¿sabes qué? Que podíamos, y además con un buen ánimo! ¿Cuál es la clave?
– Algo que en nuestro país no se trabaja, pues se prima el contenido y la teoría: LA ENERGÍA. Son auténticos maestros en la generación de energía, y en que estemos allí al 100% todo el tiempo. Por eso mantienen un magnífico equilibrio entre lo que cuentan y lo que nos hacen participar, movernos, y energetizarnos.
– Cada 45’, hacíamos algo físico, para cambiar de aires, además de magníficas actividades de activación(saltos, gritos, movimientos, donde no te podías guiar por el «qué dirán», por supuesto) en equipos, para competir entre nosotros por el grado de energía. Porque la energía lo era todo. Sin ella, no podías estar al 100%, ni conseguir el 100%, ni comprometerte al 100%, y menos 16 horas diarias. Claro, que para lograr esto, en España tenemos un potentísimo obstáculo: el miedo al ridículo.
-Así que otro de los mantras de los chicos del firewalking institute es: Saca continuamente a la gente de su área de comodidad, que es donde está el auténtico aprendizaje, pero sin llevarles al pánico. Y doy fe, que así lo han hecho.
– Otra cosa que me ha llamado la atención es lo en serio que se toman su actividad, y como la honran: se nota que les apasiona; cuidan la seguridad de una manera impresionante, hasta puntos que te deja estupefacto (por supuesto, todo lo que se hace, se puede hacer, aunque no lo creamos; tienen unos protocolos exhaustivos paso a paso, para que no ocurra nada, y machacan el seguirlos continuamente, predicando con el ejemplo. Lo que está claro para mi, es que saben cosas que ni tú ni yo sabemos, pero cuando accedes al “como”, todo cambia. Y eso es lo que te transmiten, con máxima transparencia)
– otra cosa que me he llevado en vena es que las cosas hay que hacerlas gradualmente, fácil para el alumno, que vayan paso a paso, cogiendo la palabra fundamental: confianza. Así que casi sin darte cuenta, y poco a poco, el domingo eres capaz de hacer cosas que creías imposible el viernes. Los pasos están muy estudiados, y funcionan estupendamente.
– inciden de manera espectacular en dotar de INTENCION a todo lo que haces.Incluso cuando ya has pasado las brasas docenas de veces, debes seguir haciéndolo con una intención, un “para qué” importante para ti. La intención siempre está de fondo, y fustigan el hecho del exceso de confianza, que es un peligro de aquellos que tienen experiencia en algo. De hecho, si olvidas la intención, te quemas. Hasta ahí llega su poder!
-Una cosa que me ha encantado: hay que estar al 100% siempre! No al 200%, sino al 100%. ¿Porqué? Porque el 100% siempre ha estado ninguneado. Pero cualquiera de nosotros, al 100%, somos auténticas máquinas. Así que cuando te piden que estés al 100%, el nivel de exigencia es muy alto, altísimo, porque te piden un 100% real! Y ellos te lo facilitan (con todas las actividades para crear energía, ,mas la intención)
– algunas frases que me han subyugado:
El que pone poco, recibe poco
Debemos alejarnos de nuestra experiencia, ir más allá, y olvidarnos de lo que habíamos hecho hasta ahora
Cualquier cosa que temes, es porque no tienes la sabiduría y conocimiento sobre eso
– Si alguien falla a la hora de conseguir el resultado (por ejemplo, no puede partir la tabla) me ha parecido magnífico el reencuadre que utilizan: en vez de integrar una experiencia de fracaso, se focalizan en que eres la persona que mas aprendizaje te llevas, y encima ,otros se llevan ese aprendizaje gracias a ti! así que le agradecen que no le haya salido bien. ¡magistral!
– Y otro aspecto que deberíamos integrar en nuestros cursos y actividades: está claro que muchas diferencias en la vida, vienen dadas por atreverse a dar un primer paso. Pues ellos alientan que des ese primer paso, porque luego todo cambia, ya nada será igual. Creo que deberíamos honrar mucho más esos primeros pasos, y alentarlos. Porque después de ellos muchas veces ya no hay vuelta atrás. Y estas actividades son, todas, primeros pasos, en muchas ocasiones, sin vuelta atrás. Una frase magnífica resume este concepto: “la diferencia entre agua y vapor es solo de un grado”
– Me entusiasma que hagan tanto incapié en el compromiso. O lo que es lo mismo: una vez decidido, ya no hay otro camino: lo vas a hacer, lo tienes que hacer. Y además, va a suceder como tú quieres. Y se hace un potente trabajo mental para que te convenzas, creando frases poderosas, repitiéndolas, etc, etc. Ni que decir tiene, que la energía que se provoca en la sala cuando 28 personas estamos a lo mismo, con el mismo nivel de compromiso, y yendo de verdad a por ello, es impresionante.
– Y para facilitar todo, practican sistemáticamente el reconocimiento, el entusiasmo por los logros de los otros, y nos alientan a practicarlo también a nosotros. Y esa es una sensación que no se paga con dinero…. Cuando has conseguido partir en dos un bloque de hormigón con tu mano desnuda, algo impensable, además del subidón de adrenalina, la alegría y euforia cierta y real de nuestros compañeros y facilitadores, su ánimo y su entusiasmo, es algo simplemente maravilloso!! Estos americanos, son maestros en crear estos escenarios y estas experiencias (que mucha gente, fatídicamente para ellos, tacha de «americanadas»). En general, los anglosajones son maestros en crear contextos, entornos, y por eso son los nº 1 a nivel mundial en el campo formativo: porque sus enseñanzas son vivenciales e impactan y tienen resultados reales en las vidas de los participantes.
– A nivel metodológico, nos alientan a personalizar los ejercicios, y dotarles de un sentido. La verdad es que una vez puesto a pensar, puedes, con la misma actividad (pasar las brasas, por ejemplo) una vivencia de energía, o espiritual, o de reto…
– Para ello potencian el crear espectáculos, lo que lo rodea, cuidar mucho el “show” (si esta palabra te ha generado una sensación poco positiva, ahí tienes trabajo pendiente), para que la gente quiera hacerlo, le parezca interesante y se implique (ellos montaban auténticos espectáculos alrededor del fuego, que aportaba mucho valor añadido a la actividad)
– Una cosa que dejó de sorprenderme hace tiempo, y que antes denostaba, pero que ahora practico con asiduidad porque funciona, es que hablan con seguridad y certeza: tipo “haz esto, que sabemos de lo que hablamos”, y eso nos da a los asistentes precisamente eso: seguridad y certeza, que al fin y al cabo, es lo que buscábamos.
– Honran muchísimo el tiempo (faceta clave de los auténticos formadores profesionales, y que pone distancia entre los numero 1 y el resto): si llegas un minuto tarde, te puedes quedar fuera. Y no solo eso: como fomentan la competición entre equipos, para alentar la energía, si alguien de un equipo llega tarde, hace perder todos los puntos acumulados de su propio equipo. Es asombroso, cuando nos vemos en la tesitura de afectar a otros, como llegamos a comprometernos. Lo estoy usando en los cursos, y es una herramienta fantástica! (eso sí, yo debo ser el primero en honrar el tiempo)
– Además, y como buenos profesionales, nos hablan sin tapujos de su marketing: como venden los cursos, cuanto cobran, que ofertas hacen…. Con toda naturalidad. Cuanto camino nos queda aquí para llegar a eso… y lo hacen, por supuesto, muy bien. porque les apasiona su profesion, y la ponen, como debe ser, en valor, y lo cobran, y así te lo cuentan. Pero también se nota mucho que honran el marketing, y la venta, y se preparan y entrenan para ello
Como ves, para mi han sido unas cuantas cosas, además de aprender, paso a paso , exhaustivamente, como realizar cada una de las actividades que te he mencionado con otras personas, de una manera muy segura y efectiva. De hecho, además de contártelas, lo hacían delante de ti, con lo cual, teníamos doble impacto.
Pero además de todo el conocimiento teórico, de la ciencia, etc, han integrado un componente mágico: muchas cosas no tienen una explicación clara, o la ciencia no la tiene. Y ellos asumen esto, lo aceptan, y lo ensalzan como humanos poderosos que somos. Es más, a través del poder de la intención también se alían con el universo. Todavía recuerdo el mantra que recitábamos con firme creencia en ello, para que sucediera, antes de realizar una actividad de paso de las brasas:
“Fuego helado, Brisa Suave, Cielos claros”.
Y he de decirte, que nos funcionó todos los días, incluso cuando había estado lloviendo. ¿casualidad? ¿causalidad? Tú decides
Y también me ha dejado muy gratamente sorprendido que alientan el que compartamos información entre los facilitadores, que si descubrimos algo, una mejora, una idea que funciona, la pongamos en común. Es potentísima la idea de comunidad que alientan, que ellos llaman “la tribu del fuego”, a nivel mundial. Y he de decirte, que hoy me siento muy, muy cercano a todos aquellos que hayan pasado por esta experiencia, y muy hermanado con esas personas, como siempre sucede cuando vives con otros algo grande, intenso, retador y diferente, muy parecido a los lazos que se crean entre los soldados en el frente, que comparten juntos momentos que solo ellos pueden entender.
Y por último, pasemos a las personas, porque al final, es lo más importante de todo, por lo menos para mi. El grupo que se ha conformado para esta vivencia, ha sido increíble. Ya de entrada, tiene que ser gente muy especial (todos somos especiales, pero aquí además, lo demuestran), gente que….
– se atreve a hacer algo tan diferente
– ponerse a prueba
. que exploran
– tiene esas ganas de mejorar y de crear experiencias para sus clientes
– que está dispuesta a hacer lo que casi nadie se atreve a hacer
– que quedan expuestas al juicio crítico y al “qué diran” (te puedes imaginar cuando te preguntan en general ¿Qué tal ese fin de semana? Y tú, ¿Qué cuentas? He podido experimentar, una vez más, las caras de la gente, incluso en algunos casos de formadores y coaches, que prefieren hacer más de lo mismo, esclavos de sus prejuicios y su comodidad)
– que actúan “pese al miedo”, una frase que me entusiasma, y que es la auténtica clave de una vida sin límites
– y que están dispuestos a apoyarte, a quererte, a aprender, a tener humildad para cuestionarse y avanzar….
En fin, que empiezo y no paro para honrar a todas esas personas que han compartido ese fin de semana conmigo, y que son auténticos ejemplos de un ser humano en otro escalón. Todos los días teníamos, ya de madrugada, el feedback y opinión dé cada uno de los asistentes. Y era un momento grande, porque era increíble el nivel de reflexiones, de trabajo interior, de aprendizaje , de humildad y sabiduría de los compañeros. Me llevé muchísimo de esos momentos.
He sido muy afortunado de compartir 3 días con gente tan grande. Las 5 personas que han venido del firewalking institute, magníficas, y eso que ¡han tenido que ir traduciendo! He visto y compartido muchos momentos de auténtico valor, superación personal, entrega, apoyo, generosidad, aprendizaje, muchas, muchas risas, diversión, disfrute, cansancio, euforia… personalmente he pasado miedo, a veces mucho, (especialmente en los cristales, porque en la flecha ya lo pasé hace tiempo), he estado preocupado por la posibilidad de fracasar, y de no dar la talla, y de no ser un ejemplo, y de descubrir que no podía…. Pero ahí he estado, pese a todo. Y si lo he hecho, todo el mundo puede hacerlo, porque no soy especial.
Ahora somos los primeros 28 instructores certificados de Firewalking en nuestro país. Les nombraría a todos, pero no quiero aburrirte. Es posible que conozcas a más de uno. Y junto a ellos, me he llevado del fin de semana nuevos recursos para hacer de mis eventos, formaciones, coachings, etc etc, que sean más y mas poderosos, con efectos inmediatos y para siempre, de cara a que de una manera cada vez más efectiva, surja la mejor versión de nosotros mismos.
Experiencia imprescindible para aquellos que quieran dar un paso mas en el camino de la excelencia profesional y personal. Te lo recomiendo de corazón. Y si quieres integrar en tu actividad estas poderosísimas herramientas ya, aunque no hayas pasado por el curso, dímelo, para que podamos colaborar y serte de utilidad, y que marques una auténtica diferencia con tus clientes.
Acabé agotado, y esplendoroso. Y con una sensación magnífica de haber cumplido mi compromiso: alejarme de mi experiencia pasada para ir más allá.
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