Nunca te des por vencido

La persistencia se explica como la acción de mantenerse firme o constante en algo, o como la insistencia en conseguir algo propuesto. También, en cierto sentido, es que algo perdure por largo tiempo.
El camino no es lamentarse del tiempo u oportunidades perdidas, no es quejarse de nuestros errores del pasado, sino reconciliarnos con ellos pues fueron parte de nuestros tantos intentos de ser cada día un poco mejor.
Quizás las palabras más sabias y elocuentes en cuanto a la importancia de esta gran virtud fueron expresadas por Winston Churchill al dirigirse a los alumnos de Harrow, la escuela de su infancia, donde pronuncio uno de los discursos más breves y significativos que hayan sido pronunciados por estadista alguno.
“Nunca, nunca se den por vencidos.
Nunca se den por vencidos, en nada que sea grande o pequeño, sublime o trivial.
Nunca se den por vencidos.
Nunca,nunca,nunca,nunca…”
tras lo cual el gran estadista miro solemnemente a sus atónitos alumnos jóvenes oyentes y volvió a sentarse sin decir nada más.
Este gran discurso resume de manera espectacular uno de los más importantes, si no el más importante, secreto del éxito.
Mario Capecchi un gran ejemplo de persistencia. Ante la ausencia de todo tipo de esperanza, la voluntad de sobrevivir persistió y todo lo que le fue adverso le sirvió para crecer y conseguir el Premio Nobel de Medicina.
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