El sentido de la vida

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Alicia pregunta al Gato Cheshire: ¿me podrías decir qué camino debo tomar desde aquí?;

-Depende en buena manera de donde quieras ir, dijo el Gato;

-No me importa mucho a dónde, dijo Alicia;

-Entonces no importa mucho qué camino tomes, dijo el Gato

(Alicia en el país de las maravillas)

La mayoría de las personas muchas veces se preguntan por el sentido de la vida, la razón o razones profundas por las que estamos aquí y que nos mueven en alguna dirección.
¿Para qué estoy aquí? ¿Que significado tiene mi vida?
Es en este momento cuando nos paramos a recordar… el camino recorrido, lo que hemos hecho, y dejado de hacer, las personas con quienes compartimos parte de nuestro camino, la huella que hemos dejado en los demás y los demás en nosotros, los momentos que disfrutamos y sufrimos.
¿Qué te parece si a esto le das la vuelta y comienzas a plantearte…?
-¿Qué caminos son los que quiero recorrer?
-¿Qué voy a hacer a partir de ahora en mi vida?
-¿Con que personas quiero compartir mi vida?
-¿Qué huella quiero dejar en los demás, en el mundo?
-¿Qué enseñanzas he sacado de cada momento que puedo aprovechar?
Me gustaría proponerte un pequeño ejercicio para definir tu propósito en la vida
Toma una hoja de papel en blanco.
  1. Escribe en la parte de arriba ¿Cuál es mi verdadero propósito en la vida?
  2. Escribe una respuesta (cualquiera) que se te ocurra. No tiene que ser una oración completa. Una frase corta estará bien, o tan solo palabras sueltas, no importa.
  3. Repasa lo escrito hasta que puedas conformar una frase o un párrafo que te emocione, que te llegue, incluso me atrevería a decir que te haga llorar. Ese es tu propósito.

Quizás tardes diez minutos, veinte o incluso días, no importa, no se trata de batir un record, tan solo de hacerlo.

Ahora que ya la tienes ¿Cómo vas a reflejar tu propósito de vida en tu día a día?

No tienes por que cambiar tu forma de ser, ni tu actitud, son los pequeños detalles los que pueden hacer de un día normal un día grande.

Para concluir, me gustaría darte mi más sincera enhorabuena, en primer lugar por haber encontrado un propósito de vida (no es fácil creeme), y dejarte un pequeño texto para reflexionar…

Una sonrisa

No cuesta nada, pero vale mucho.

Enriquece a aquellos que la reciben, sin restar a aquellos que la dan .
Se produce como un relámpago, pero su recuerdo a veces dura toda la vida.
No hay nadie tan rico que no la necesite, ni tan pobre que no la pueda dar.
Genera felicidad en el hogar, promueve los negocios y fortalece la amistad.
Es aliento para los cansados, luz para los desilusionados y sol para la oscuridad.
Pero no se puede comprar, ni prestar ni robar. Es algo que no vale nada…hasta que las regalas.
Ahora que sabes esto…
¿Que te parece si pruebas a marcarte un objetivo de sonreír por lo menos 5 veces al día?
Quizas podría ser un buen inicio para empezar a aplicar tu nuevo proposito de vida…
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