HEMOS HECHO UNA ENTREVISTA A T. HARV EKER, ¡QUE NO TIENE DESPERDICIO!


Entrevistadores
Oscar Durán Yates www.coachingcuantico.com; oscar@coachcuantico.com
José Pedro García Miguel jpgarcia@vivirdelcoaching.com)
Beatriz Pieper, directora de la revista Uakix (www.uakix.org; beatrice.pieper@uakix.com)
Hace unos días, y gracias a Oscar Durán Yates (www.coachingcuantico.com) y a la revista Uakix, y su directora Beatriz Pieper (www.uakix.com) hicimos una entrevista por teléfono a quien es mi máxima referencia en el mundo de la prosperidad, de la abundancia, del cambio de creencias con respecto al dinero…. Tuvimos la suerte de hablar casi hora y media con el bueno de Harv Eker.
Y nos deleitó con unas magníficas respuestas, con mensajes de mucho calado, y dejando en evidencia que es un gran conocedor del ser humano, además de que tuvimos la portunidad de conocer otras vertientes personales de esta figura. Creo que los próximos 5 minutos pueden ser unos de los mejores invertidos de tu vida, porque lo que dice, es esclarecedor al máximo.
Tienes también acceso a dicha entrevista formato audio (entrevista Eker audio)
También tenemos la oportunidad de verle en Barcelona dentro de muy poco. Si quieres informarte y/o asistir, pincha aquí: información curso Harv Eker
Aquí va esta pieza antológica, que la disfrutes:
Oscar Durán-Yates– Buenas noches, Harv. Esperamos que no se haya dormido aún…..
Harv T. Eker – Si realmente es una buena pregunta me despierto, ¿vale? (risas)
Oscar Durán-Yates – (risas) Vale. Estoy aquí con algunos colegas: Beatriz, la directora de la revista Uakix, y Josepe, José Pedro, un entusiasta de su trabajo, que fue quien me habló de su libro. Encantado de conocerle, Harv. Y dígame, ¿de cuánto tiempo disponemos para esta entrevista?
Harv T. Eker – Creo que nos quedan 30 segundos…
José Pedro García – ¿30 segundos? Pues vamos a tener que darnos mucha prisa…
Harv T. Eker -Bueno, 35… ¿Cuánto tiempo cree que necesita?
Oscar Durán-Yates – Estábamos pensando en unos 45 minutos, si le parece bien.
Harv T. Eker -Bueno, vamos a ver cómo va la cosa. ¿Va a ser sólo audio o se va a transcribir y poner por escrito?
Oscar Durán-Yates – Las dos cosas. Nos gustaría colgar este audio en la página web de la revista y también transcribirla.
Harv T. Eker – ¿Ha estado ya en el curso?
Oscar Durán-Yates – José Pedro ha estado en el curso.
José Pedro García – He estado en el curso y también en «Train The Trainer» el verano pasado. Fue un curso increíble, Harv, me impresionó mucho. He cambiado todos mis resultados desde entonces y actualmente estoy promocionando el curso «Intensivo de la Mente Millonaria» aquí en España.
Harv T. Eker – ¡Genial! Eso es genial. Estamos deseando ir a España. OK. Pregunte, haremos lo que podamos.
Oscar Durán-Yates – Hay una cosa que nos despierta la curiosidad. Los españoles tienen un sistema de creencias muy arraigado en lo que al dinero se refiere. ¿Cómo va a adaptar su sistema al mercado español?
«El problema de todas esas personas es que tienen que cargar con una información que no es la adecuada y que no les sirve en lo que se refiere al dinero. A esto le llamamos el patrón de pensamiento respecto al dinero. Y, en general, no está programado para niveles altos, sino más bien para niveles bajos y mediocres.»
Harv T. Eker – Es muy interesante, ¿sabe? En todas partes a donde voy, el mercado, la gente quiere saber cómo puede ser diferente para ellos, y la realidad es que la acción es igual para todo el mundo. Y aunque me gusta decir que cada uno es diferente, la realidad es que si tienes una mente, un corazón y eres humano, es lo mismo para todo el mundo.
Todo esto pasa cuando el condicionamiento y la programación transmite información que almacenamos hace muchos años, cuando éramos muy jóvenes, sobre el dinero y muchos otros tópicos. Y la manera en que la mente funciona es la siguiente: la mente es como un gigantesco archivador antiguo, como el que puedas tener en casa o en la oficina. Tu mente guarda ahí todo, para que puedas sobrevivir; te mantiene con vida. Tenemos carpetas para muchos tópicos diferentes. Y todos tenemos una carpeta para el dinero, nos guste o no.
El problema que le ocurre a la mayoría de la gente, es que la información que almacenan en esa carpeta no les resulta de mucha ayuda, y el obstáculo es que sólo puedes pensar la información almacenada en esas carpetas, no puedes pensar nada que no esté allí. Y por mucho que quieras que te vaya bien…. El problema de todas esas personas es que tienen que cargar con una información que no es la adecuada y que no les sirve en lo que se refiere al dinero.
A esto le llamamos el patrón de pensamiento respecto al dinero. Y, en general, no está programado para niveles altos, sino más bien para niveles bajos y mediocres. El trabajo del «Intensivo de la Mente Millonaria» es cambiar esto, modificar estos patrones y programar a la gente para alcanzar niveles altos de éxito, los mismos que tiene la gente rica, los millonarios, los multimillonarios, y también ayuda a alcanzar la felicidad.
Oscar Durán-Yates – ¿Y cómo se crea este patrón de pensamiento respecto al dinero en la gente?
«España especialmente, y muchos otros países europeos, tienen siglos de este adoctrinamiento, de que hay dos clases, ricos y pobres, y si no soy rico, soy pobre, y así me voy a quedar para siempre. Y sí, hay mucha gente que dice: «Yo voy a ser rico». Pero no se trata de eso. El problema es que tienen programada en el subconsciente la pobreza, o una mentalidad de pobre.»
Harv T. Eker – Bueno, el patrón se crea basándose en una programación temprana de cuando eres muy joven, y esta programación se hace a tres niveles.
Primer nivel: programación verbal. Lo que escuchaste sobre el dinero, el éxito, la riqueza y la abundancia cuando eras joven.
Segundo: Modelos. ¿Qué viste en relación al dinero, el éxito, la riqueza y la abundancia cuando eras joven?
Y tres: incidentes específicos. ¿Qué experimentaste en relación con el dinero, el éxito, la riqueza y la abundancia cuando eras joven?
Muchos de nosotros, con independencia de la lengua en que lo hiciéramos, escuchamos cosas negativas respecto al dinero, la riqueza y especialmente respecto a la gente rica. Por ejemplo, en la Biblia se dice: «El dinero es la raíz de todos los males». A menudo oímos cosas como: «no podemos permitírnoslo». O «el dinero corrompe a la gente», o «dinero llama a dinero», o cosas como «el dinero no da la felicidad», «el dinero no compra el amor». Todas estas cosas son parte de la mente subconsciente, y del patrón de pensamiento que gobierna la parte económica de nuestra vida, y no nos damos cuenta.
Soy consciente de que es así como tomamos nuestras decisiones, y uno de los grandes problemas de mucha gente es que cuando eran jóvenes oyeron, les enseñaron que la gente rica era codiciosa, o mala, de un modo u otro, incluso la Biblia lo dice. Lo que la Biblia dice en realidad es que «el amor al dinero es la raíz de todos los males», no que el dinero en sí sea la raíz de todos los males. Y así vamos formando creencias que sugieren que si eres pobre, eres santo, eres mejor persona, eres más piadoso, o más sabio, porque tus profesores o los artistas son pobres y no tienen dinero. Y nada de eso es verdad.
Estas creencias han permanecido durante siglos en España. En la antigüedad, en las monarquías, por ejemplo, los reyes y las reinas no eran personas de las que la gente dijera: «Adoramos a estas personas», sino que eran más bien considerados personas que robaban a los pobres para llenarse los bolsillos. España especialmente, y muchos otros países europeos, tienen siglos de este adoctrinamiento, de que hay dos clases, ricos y pobres, y si no soy rico, soy pobre, y así me voy a quedar para siempre. Y sí, hay mucha gente que dice: «Yo voy a ser rico». Pero no se trata de eso. El problema es que tienen programada en el subconsciente la pobreza, o una mentalidad de pobre.
Oscar Durán-Yates – Así que, básicamente, la gente es pobre debido a su sistema de creencias. Le he oído decir que puede descubrir el patrón de pensamiento respecto al dinero en cinco minutos. ¿Eso es posible? ¿Cómo lo hace?
«Tu futuro económico será bastante similar a tu pasado económico. Y lo repito. ¿Por qué habría de ser diferente? Somos animales de costumbres.»
Harv T. Eker – Si, claro, he dicho: «dame cinco minutos y te diré tu futuro económico para el resto de tu vida». ¿Cómo? Identificando cuál es tu patrón de pensamiento respecto al dinero. Ella es la que va a determinar de verdad tu futuro en lo que al aspecto económico se refiere. Ç
Puedes ser muy trabajador, ser un experto en lo que haces, saberlo todo sobre los negocios, sobre el mercado inmobiliario, sobre la bolsa, pero si tu patrón subconsciente de pensamiento respecto al dinero no está programado para alcanzar niveles altos de éxito, nunca amasarás una gran fortuna, y si por casualidad lo haces, te las arreglarás para perderla en poco tiempo.
¿Quieres que te diga cuál va a ser tu futuro económico ahora mismo? Déjame que lo haga, puedo hacerlo en este instante, es muy fácil. Puedo predecir el de todos a la vez, y no necesito cinco minutos, sino cinco segundos. Tu futuro económico será bastante similar a tu pasado económico. Y lo repito. ¿Por qué habría de ser diferente? Somos animales de costumbres. Si a alguien no le ha ido muy bien económicamente hablando hasta ahora, ¿por qué cambiaría eso? ¿Crees que una oportunidad de negocio lo cambiaría? No. ¿Un trabajo? Tampoco. Nada lo cambiará, porque tú vas contigo donde quiera que vayas, y las oportunidades que se presenten no es lo que importa, sino la persona a la que se le presenta esa oportunidad.
Por ejemplo, puedo tener a dos personas, una al lado de la otra, a las que se les presenta una excelente oportunidad de negocio. Una de ellas se hará rica, y la otra se arruinará, con el mismo instrumento. Una de ellas conducirá el coche maravillosamente y la otra lo estrellará. ¿Por culpa de la oportunidad? No. Por culpa de la persona. La realidad es que puede que te hagas un poco más rico, pero no vas a pasar de pobre a rico así como así, a no ser que cambies ese patrón de pensamiento.
José Pedro García – Harv, muy interesante su predicción en cinco minutos. Creo que actualmente no necesita ya ganar dinero, pero sigue formando y enseñando a gente. ¿Cuál es la principal razón por la que sigue haciéndolo?
«Me sentí tan impotente, tan desmotivado… Y literalmente elevé los ojos al cielo y dije que si esta vez lo lograba, fuera como fuese, si salía de ésa y conseguía una buena situación económica (ya no dije rico), juré que ayudaría a otra gente igual que yo había recibido ayuda. Y juro que ayudo a mucha gente. »
Harv T. Eker – Esa es una buena pregunta. Mucha gente me la hace, y creo que vale la pena responderla. He sido muy pobre. Pasé muchos años en los estaba casi arruinado, no tenía mucho dinero. Crecí en una familia trabajadora de clase baja-media, mis padres no tenían dinero, habían venido de Europa, y habían llegado a los Estados Unidos sin nada; durante muchos años mis padres trabajaron muy, muy duro sólo para llevar comida a casa. Cuando salí del colegio tenía grandes sueños y creía que me haría rico muy pronto, pero durante doce años sobreviví a duras penas, durante meses e incluso años tuve que elegir entre echar gasolina al coche para poder moverlo al día siguiente o cenar esa noche. En un año monté cuatro negocios y los cuatro fracasaron.
Un día estaba tan frustrado que me puse a llorar, ya no sabía que hacer. Como mucha otra gente, había empezado algo muy decidido, con mucho entusiasmo, diciéndome: «Esta vez sí, esta vez sí», sólo para darme cuenta unos meses más tarde de que no era así, y de que estaba arruinado otra vez. Y, claro, ya no te sientes motivado, y piensas: «¿Para qué intentarlo de nuevo, si seguro que no funciona»?. Me sentí tan impotente, tan desmotivado… Y literalmente elevé los ojos al cielo y dije que si esta vez lo lograba, fuera como fuese, si salía de ésa y conseguía una buena situación económica (ya no dije rico), juré que ayudaría a otra gente igual que yo había recibido ayuda.
Y juro que ayudo a mucha gente. Así que fui muy afortunado al descubrir esto del patrón de pensamiento respecto al dinero, casi por accidente. Había tenido la suerte de que me había ido muy bien en mi último negocio, había pasado de un pedir un préstamo de 2000 dólares sobre mi tarjeta de crédito a ser millonario en dos años y medio pero, desgraciadamente, en un año y medio, me vi de nuevo sin un duro. Ahí es cuando me día cuenta de lo del patrón de pensamiento respecto al dinero. Había vuelto al punto de partida.
Y entonces empecé a trabajar en mí mismo, en mi sistema de creencias, en mis procesos de condicionamiento, trabajando muy duro con un método de desarrollo personal llamado «Seven Masters of the World». Me puse a trabajar con esas técnicas y procesos, una metodología muy profunda, el nivel más alto que pude encontrar en toda California, una tecnología de vanguardia para cambiar la mente. Y no empecé a trabajar en mí mismo para tener dinero, sino para ser mejor padre para mi hijo recién nacido. Me había dado cuenta de que lo que le decía era exactamente lo que mi padre me decía a mí, y no me gustaba, pero no podía hacer nada para evitarlo, era algo automático.
Así que me di cuenta de que estaba sucediendo esto, y empecé a trabajar muy duro conmigo para ser mejor padre, y funcionó a las mil maravillas, y en cuestión de meses, las cosas empezaron a cambiar con mi hijo recién nacido. Uno de mis sueños era ser el mejor padre del mundo, y después de seis meses, podía decir que era un padre estupendo, y era muy consciente de qué cosas estaba haciendo diferente respecto a mi padre, y así me di cuenta del poder de la programación, y también me di cuenta de que tenemos una programación respecto al dinero.
Así que empecé a aplicar esas mismas técnicas a mi patrón de pensamiento respecto al dinero, y conseguí volver a tener dinero en muy poco tiempo, y ya no lo perdí, sino que empecé a ganar más y más. Escucha, esto lo enseño en el «Intensivo de una Mente Millonaria»: Tu patrón de pensamiento respecto al dinero es la causa primordial del éxito económico, la mediocridad o el fracaso. Es la raíz. Y si no cambias esto, estás condenado a quedarte donde estás el resto de tu vida, con algunas excepciones.
Sé que esto es así. Tengo más de un millón de estudiantes en todo el mundo, y he cambiado tantas vidas, que sé que esto funciona, no sólo para mí, sino para más de un millón de personas. Así que sería impensable por mi parte no compartir esta información y esta metodología.
Ahora trabajo porque tengo una misión, un propósito, ya no lo hago por dinero. Claro que queremos que nos vaya bien, porque esto es un equilibrio justo, un buen patrón de pensamiento respecto al dinero. Cuando presto un servicio a la gente, cuando ayudo a la gente, me gusta recibir un pago acorde. No cobramos mucho por nuestros servicios, podríamos pedir mil veces más y seguiríamos teniendo éxito, pero intentamos ayudar al mayor número posible de personas. El dinero es fantástico, es una cosa estupenda, si lo usas para mejorar tu estilo de vida, para ayudar a otra gente, y lo consideras como un objetivo, una meta para ser mejor persona tú mismo. El dinero es un resultado, la riqueza es un resultado, significa que tienes éxito haciendo algo, y si consigues hacerte rico con eso es porque eres una persona más elevada, más fuerte, mejor. Yo creo que el dinero es algo estupendo. Y creo que también es genial para ayudar. Cuanto más dinero gane la gente, más podrá ayudar a otras personas.
Oscar Durán-Yates – ¿Cómo le gustaría acabar sus días?
Harv T. Eker – No enfermo (risas). Me gustaría tener buena salud a los 100 años.
Oscar Durán-Yates – ¿Cuál es su visión, el legado que quiere dejar en esta vida?
«Y voy a decirte ahora que cuando vaya a España, eso te va a golpear entre los ojos, vas a ver cómo la mentalidad de pobreza te está afectando, y te está afectando ahora, hoy. Mi trabajo es cambiar esto, mi trabajo es que la gente empiece a tener una mentalidad de riqueza y éxito inconscientemente.»
Harv T. Eker – Me gustaría ser conocido como la persona que cambió la vida de millones de personas de un modo positivo. Influí en sus vidas y en las de sus hijos, y en las de los hijos de sus hijos. El problema de los procesos condicionantes es que persiste generación tras generación, y no puedes evitar transmitir a tu familia y a tus hijos lo que te fue transmitido a ti, lo que tienes, no puedes hacer nada por evitarlo. Sólo puedes darles lo que tienes. La gente quiere dar zumo de naranja pero dentro sólo tiene zumo de limón, y si tienes zumo de limón dentro de ti, sólo puedes compartir zumo de limón, no importa lo buenas que sean tus intenciones. Hay gente que tiene buenas intenciones, pero tienen zumo de limón dentro, y lo único que pueden transmitir año tras año y generación tras generación, es más y más zumo de limón. Y el problema de mucha gente es que su patrón de pensamiento respecto al dinero no está programado para el éxito, sino para trabajar muy, muy duro, para no tener éxito económico, y tener una mentalidad de clase media, especialmente en Europa.
En Estados Unidos siempre ha habido tres clases: ricos, clase media y pobres. En Europa no es así. La clase media es relativamente reciente, y viene de la clase pobre. En Europa, durante siglos, sólo ha habido ricos o pobres, ricos o esclavos, realeza o pobreza. Y voy a decirte ahora que cuando vaya a España, eso te va a golpear entre los ojos, vas a ver cómo la mentalidad de pobreza te está afectando, y te está afectando ahora, hoy.
Mi trabajo es cambiar esto, mi trabajo es que la gente empiece a tener una mentalidad de riqueza y éxito inconscientemente. No se trata de pensar de un modo consciente, todo el mundo piensa bien conscientemente. Se trata de lo que haces inconscientemente, es la parte de ti que es inconsciente, la parte que hace que lata tu corazón, que respiren tus pulmones, la parte que es automática y reactiva. Esa es la parte de ti que vamos a cambiar para siempre.
Oscar Durán-Yates – Harv, ¿cuáles serían las 3 ideas fundamentales que recomendaría a alguien que quisiera cambiar su patrón de pensamiento respecto al dinero?
«En este programa cambiaremos tu patrón de pensamiento respecto al dinero ahí mismo, en donde te encuentras. Y vamos a cambiarlo para siempre.»
Harv T. Eker – Número 1, 2 y 3: “El seminario intensivo para la mente millonaria”. Y voy a decirte por qué. Tengo un libro maravilloso, «Los secretos de una mente millonaria», la gente dice que te cambia la vida, que es de mucha ayuda, pero no consigue lo que la experiencia o el seminario hacen. ¿Por qué? Porque si tienes un automóvil, y tienes una avería, no puedes llamar al concesionario o al taller y que ellos te digan: «coge el manual y arréglalo, desmonta el motor, desmonta los frenos, ponlo en el foso y arréglalo, aquí tienes el manual». No funciona así. El único modo de arreglar el automóvil es llevarlo al mecánico, llevarlo hasta el taller.
Lo mismo pasa con nosotros. Tenemos un cuerpo y una mente, que están conectados, y si tu cuerpo no está ahí, entonces no puedo ayudarte; tu cuerpo tiene que estar con tu mente, en la misma habitación. Y ahí podemos hacer el cambio, en ese preciso lugar.
Sería estupendo si pudiera decirte que voy a cambiar tu patrón de pensamiento respecto al dinero con un webinar, o un tele seminario, o con una entrevista o un libro. ¿Y sabes qué? Puede resultar de mucha ayuda, pero no puede hacer el cambio al nivel inconsciente que necesitamos hacerlo, a nivel del subconsciente, a nivel neurológico. No puede hacer ese cambio. Sólo en el seminario podemos hacerlo, y eso es genial. En este programa cambiaremos tu patrón de pensamiento respecto al dinero ahí mismo, en donde te encuentras. Y vamos a cambiarlo para siempre.
José Pedro García – Harv, puedo decirle que yo he vivido esto, porque leí el libro y luego fui al seminario, y es una experiencia que va directo a tu corazón. Hay mucha gente que van ir al seminario en Barcelona no muy convencidos, van a ir porque se lo han recomendado amigos, familia, nosotros, que estamos animando a mucha gente. ¿Qué les recomendarías a estas personas que no van muy convencidas para que puedan sacar el mayor beneficio posible del seminario?
«Y por primera vez en su vida, la gente va a trabajar en las raíces reales del éxito y riqueza.»
Harv T. Eker – Que vayan con una mente abierta, simplemente eso. Nosotros nos ocuparemos del resto. Esto no es un seminario como los demás, es un programa intensivo experimental. Es divertido, es excitante. Pero la realidad es que no estamos ahí para enseñarte cómo hacer algo y mandarte a casa para que lo hagas. ¿Y sabes por qué? Porque no lo harás. Estamos ahí para hacerlo contigo ahí mismo, en ese fin de semana.
Vas a entrar siendo una persona y vas a salir siendo otra persona nueva, en cuerpo, mente y espíritu, vas a mirar la vida de un modo muy diferente. Y sé que suena demasiado bonito para ser verdad. Y no estoy diciendo que cuando vuelvas a casa todo va a cambiar para ti de la noche a la mañana, en un minuto. Puede que sea así, o puede que no.
Vamos a trabajar en las raíces. Pongamos que tenemos un árbol. El árbol tiene un tronco, ramas y frutos, y raíces bajo tierra. Tronco, ramas y frutos. La mayoría de la gente trabaja en un nivel superficial. Y todos esos seminarios, todas esas enseñanzas en la escuela son extremadamente superficiales, trabajan por encima de la tierra, en el tronco, las ramas y los frutos, pero el problema es que las raíces son las que crean esos frutos, no el tronco ni las ramas.
Y por primera vez en su vida, la gente va a trabajar en las raíces reales del éxito y riqueza. Y si no trabajas en eso, pues, como te he dicho antes, si tienes raíces de limonero, darás limones el resto de tu vida. Y vamos a cambiar esas raíces, porque no puedes cambiar los frutos. Y vamos a cambiar a manzanas, cerezas, frutas ricas. Y ésta es la cuestión.
Como me preguntaste antes, ¿por qué sigo haciendo esto? Estrictamente porque es mi misión hacerlo, es mi dharma. He recibido este don, y cuando tienes un don y te ayuda, es tu obligación ayudar a otra gente, y por eso hago lo que hago. En realidad, tendría remordimientos; me siento mal por la gente que es tan escéptica, tan… (y voy a decir algo que no te va a gustar), tan instalada en el confort, tan perezosa, que no quiere hacer lo que hay que hacer, y la realidad, amigo mío, es que la mayoría de la gente habla por hablar, «sí, quiero ser rico, quiero tener éxito».
Pero, ¿hacen lo que tienen que hacer? No. ¿Y por qué? Porque «no es conveniente», porque «no me viene bien la fecha», porque «está demasiado lejos», porque «mi marido o mi mujer no va», porque «tengo que hacer no se qué con los niños»… ¿Y sabes qué? Diez años después, siguen sin dinero, y se preguntan qué pasó con su vida. Y lo que pasó es que nunca fueron personas que hicieran lo que fuera necesario. Debes convertirte en una persona que haga todo lo que sea necesario. Y esta es una persona que hace cuanto sea necesario, no para dañar a nadie, sino para ayudar a otras personas.
Déjame que te diga algo que vas a aprender en el curso: la gente me pregunta todo el tiempo: «Harv, ¿cómo puedo hacer más dinero?». Para empezar, ésa es una pregunta equivocada. Las únicas personas que «hacen» dinero son las que trabajan en la Fábrica de Moneda y Timbre, el resto tenemos que ganar dinero. Entonces sería mejor preguntar: ¿cómo puedo ganar más dinero?
La definición de una persona de negocios, o una persona en cualquier trabajo, es la siguiente: la persona que resuelve problemas de otras personas a cambio de un beneficio o un dinero. Así que, ¿qué eres? Eres una persona que soluciona problemas, y ganas más dinero solucionando más problemas a más gente, y eso es lo que tienes que entender. Tu trabajo no es ir a ganar dinero, eso es lo peor que puedes hacer. No tienes que ir a ganar dinero, tu objetivo no es hacer dinero, eso es para la gente de clase media. Tu objetivo debe ser ir a solucionar problemas a la gente. Solucionas problemas a la gente a cambio de un beneficio. Y así es como ganas más dinero. Tu recompensa por solucionar los problemas de la gente es dinero, así es como haces dinero.
No debes pensar en cuánto dinero vas a ganar, sino que debes preguntarte: ¿qué tengo para poder solucionar los problemas de la gente? ¿Cuál es mi misión en la vida? Y también: ¿cómo puedo solucionar este problema para más gente y más gente, para cientos, miles y cientos de miles de personas? Y cuando consigues hacer esto, el resultado final es que te haces rico.
La gente va por ahí preguntando: «¿cómo puedo ganar más dinero?». Esa no es la pregunta correcta. Será mejor si te preguntas: «¿qué problema puedo solucionar a la gente, y cómo puedo hacerlo para más y más gente?». Y cuando haces esto, el resultado será dinero. El problema de mucha gente es que aunque ganen dinero, no lo conservarán porque su patrón de pensamiento respecto al dinero está programada para un nivel bajo y no alto, y vamos a cambiar esto para siempre, en tu cuerpo y en tu mente.
Recuerda que para que un cambio funcione, debe ir directamente a tus células, porque se están regenerando continuamente, y siguen mandando el mismo mensaje a las nuevas células que aparecen cada minuto, cada hora, cada semana, cada mes. Y la razón por la cual eres más o menos la misma persona que eras hace un año es que tus células tienen memoria y tu cuerpo sigue dándoles el mismo mensaje a las células nuevas que nacen y cambian cada segundo. Vamos a detener a esas células en su curso y darles una información completamente nueva, a nivel celular, de un modo tan profundo, que esas células van a cambiar y empezar a dar a las células nuevas información nueva a medida que se van regenerando y, literalmente, unos días, unas semanas, unos meses más tarde, eres una nueva persona.
José Pedro garcía – Realmente increíble todo lo que ha dicho. Animaremos a toda la gente posible a asistir a su seminario en abril. Tengo una pregunta. Para la gente que no pueda asistir, ¿cuáles son los cinco libros que más le han influido en su vida? ¿Qué cinco libros recomienda leer sobre este tema?
¿Sabe qué? Yo no creo eso de que la gente no pueda ir, eso no existe, tienes que ir y punto. Suponte que ganas la lotería, y hay gente en la oficina esperándote con diez billones de dólares, ¿alguien diría que no puede ir?
Harv T. Eker – Sólo hay un libro, «Los secretos de la mente millonaria», que contenga toda esta información, aunque no conseguirá cambios a nivel celular.
¿Sabe qué? Yo no creo eso de que la gente no pueda ir, eso no existe, tienes que ir y punto. Suponte que ganas la lotería, y hay gente en la oficina esperándote con diez millones de dólares, ¿alguien diría que no puede ir? No, harían lo que fuera necesario para llegar a esa oficina y coger el cheque. Y lo mismo pasa con el «Intensivo de la Mente Millonaria». Tienes que hacer lo que sea necesario para ir. Si eres el tipo de persona que siempre dice: «no puedo ir», déjame que te diga que si lo dices a menudo y en todas partes, esa declaración te va a impedir tener éxito en cualquier campo, no sólo en lo que a este evento se refiere. Tienes que cambiar ahora mismo el «no puedo ir» por «¿cómo puedo hacer para ir? ¿Qué necesito?».
En Estados Unidos hemos tenido gente que ha intentado participar en el evento durante seis días, que ha dormido en sus coches tres días, sólo por estar presentes en el evento, gente que no ha comido en tres días, y en el evento hubo gente que se enteró y les ayudó, les dieron unos dólares… ¿Y sabes qué? Un par de meses después a esa gente le va muy bien, muy bien. Si no tienes el dinero para asistir ahora, ¿qué va a cambiar? Esta es tu respuesta: Nada.
Y yo te digo algo: cuando vayas a este programa, todo va a cambiar para ti. Y si empiezas a decir: «no tengo dinero», «no tengo tiempo», ésas son excusas que no funcionan en el mundo real. Eso es lo que le dices a todo. Me gustaría darte una respuesta a tu pregunta de «¿y qué pasa si alguien no puede ir?», pero no la hay. Si alguien no puede ir, tiene que ir. Eso es todo.
Beatrice Pieper – Hola, Harv. Soy la directora de la revista y quisiera preguntarle algo. ¿Quiénes son las personas que más le han influido en su vida, qué referentes ha tenido?
«Me gusta Sam Walton porque hubo un momento en que era el hombre más rico del mundo pero seguía conduciendo una vieja camioneta y nadie hubiera creído nunca que era el hombre más rico del mundo. Me gusta la gente que son sencillos, que no hacen alarde de lo que tienen, que son muy inteligentes con su dinero.»
Harv T. Eker – ¿Otras personas? ¿Mentores, profesores, personas que respeto? Te diré los nombres de algunas personas que me han inspirado. Hay una mujer, una maestra zen, Cheri Huber, y su libro se llama «La llave». Su trabajo me ha inspirado mucho porque he estudiado zen. Y también me ha inspirado mucho Deepak Chopra, es amigo mío y me encanta su trabajo.
En los negocios me gusta gente como Bill Gates o Sam Walton, que ya ha fallecido. Me gusta Sam Walton porque hubo un momento en que era el hombre más rico del mundo pero seguía conduciendo una vieja camioneta y nadie hubiera creído nunca que era el hombre más rico del mundo. Me gustan las personas que son sencillas, que no hacen alarde de lo que tienen, que son muy inteligentes con su dinero. Me gustan las personas que ganan dinero sirviendo a otras personas, por eso me inspira gente como Bill Gates, que tuvo una idea para cambiar el mundo y lo cambió. Si no hubiera sido por él, no estaríamos para nada donde estamos, técnicamente hablando, nos ha ayudado mucho.
Admiro a la gente que es muy avanzada en tecnología, pero sobre todo admiro a la gente que es buena gente, gente con corazón, gente como Marianne Williamson, Deepak Chopra, Buda, esas personas son modelos para mí.
Existe la idea de que no puedes ser rico y espiritual, rico y buena persona, rico y amable, generoso, amoroso y bueno con tu familia, ser rico y tener tiempo libre, tiempo para pasártelo bien y para ocuparte de tener buena salud. Esto no es verdad. La realidad es que puedes ser rico y espiritual, rico y generoso, rico y amoroso, rico y una persona estupenda.
La diferencia entre lo que enseñamos nosotros y lo que enseñan muchos otros es que nosotros trabajamos desde el corazón, aplicado al mundo práctico, pero desde el corazón. Hay gente que ha dicho de mí que soy una mezcla de Buda y Donald Trump, el multimillonario, y me tomaré eso como una bendición. Creo que uno tiene que ser buena persona, y que es posible ser rico y buena persona, porque cuando eres rico, puedes ayudar a mucha gente de muchas maneras.
Beatrice Pieper – Tengo otra pregunta. ¿Cree que estás creando una nueva generación de gente rica con consciencia para mejorar este mundo?
«El AMOR es la causa de todo lo bueno en el mundo. Es muy difícil ser amoroso cuando estás sobreviviendo a duras penas y tienes que trabajar 18 horas al día para poder comer, cuando tienes miedo económicamente hablando.»
Harv T. Eker – Totalmente. Cuando la gente no tiene éxito, sólo hay un sitio del que pueden venir, y ese sitio se llama MIEDO. Y el miedo es la causa de todo lo malo en el mundo. El miedo es la causa del odio, la supresión, la posesión… El AMOR es la causa de todo lo bueno en el mundo. Es muy difícil ser amoroso cuando estás sobreviviendo a duras penas y tienes que trabajar 18 horas al día para poder comer, cuando tienes miedo económicamente hablando.
Mi trabajo es ayudar a la gente a salir de sus problemas económicos, a salir del miedo y adquirir una nueva conciencia, como tú dices, para una nueva generación. Y esta nueva generación no necesita vivir como las anteriores, podemos vivir una nueva vida que lleve luz al mundo, y no oscuridad, y para hacer esto necesitamos venir del amor y del éxito, no de la pobreza y del miedo, de la abundancia, no de la escasez, y no hablar de ello, tenemos que serlo realmente.
No puedes hablar de que vienes de la abundancia, tienes que tener abundancia. Ese es mi trabajo, ayudar a la gente a vivir una vida con más abundancia.
Oscar Durán-Yates – Harv, después de esta conversación puedo decir que me está inspirando mucho con sus palabras, y también a Beatrice y José Pedro. Me gustaría acabar esta entrevista con algunas preguntas de tipo personal, para mostrar a nuestros lectores su lado más humano. Por ejemplo, ¿cuál era su sueño cuando era un niño?
«Todos mis amigos querían ser jugadores de béisbol, de rugby, abogados, médicos, pero yo sólo quería ser millonario. No sabía ni lo que era, pero quería ser millonario, porque mis padres me decían que si no me hacía millonario, me moriría»
Harv T. Eker – Esa es una buena pregunta. Como ya le he dicho, mi familia había venido de Europa y no tenía dinero, así que el mensaje que recibí en mi infancia respecto al dinero es que el dinero servía para sobrevivir; si tenías dinero, vivías, si no, morías. Todos mis amigos querían ser jugadores de béisbol, de rugby, abogados, médicos, pero yo sólo quería ser millonario. No sabía ni lo que era, pero quería ser millonario, porque mis padres me decían que si no me hacía millonario, me moriría. Ellos querían que tuviera éxito para que no pasara las penalidades que ellos habían pasado, así que mi objetivo era convertirme en millonario.
El problema es que cuando dejé los estudios no me hice millonario. Durante doce años mi situación económica fue muy mala, no tenía un duro, así que sé lo que es pasarlo mal económicamente hablando. Pero, afortunadamente, al final tuve éxito y a partir de ese momento las cosas cambiaron. Me gustaría contarte la historia, el cuento de que mi sueño era ser médico o abogado, pero no lo era, yo quería ser millonario, y no lo conseguí hasta que cambié ese patrón de pensamiento respecto al dinero, y entonces fue cuando todo cambió para mí.
Oscar Durán-Yates – ¿Cuáles son los cinco valores más importantes en su vida hoy?
«Creo que si eres el presidente de una empresa o un alto ejecutivo, no está mal porque al menos tienes la libertad de hacer lo que quieres, pero no me gusta que alguien te diga que tienes que fichar a las 8 a.m. y salir a las 5 p.m. Eso no me gusta. Quizá esto sea un valor para otras personas, pero no para mí, yo creo en la libertad, y creo que debemos hacer lo que queramos en la vida.»
Harv T. Eker – No sé, a ver… Uno de ellos es la libertad. La libertad es mi valor más elevado. Creo en la libertad. No creo que la gente deba trabajar 18 horas al día, creo que la gente está hecha para disfrutar de la vida, con éxito económico. No soy una persona que crea en trabajar para otra persona por 12 dólares al día, 5 o 6 días a la semana, y que te digan lo que tienes que hacer. No creo que eso sea libertad. Creo que si eres el presidente de una empresa o un alto ejecutivo, no está mal porque al menos tienes la libertad de hacer lo que quieres, pero no me gusta que alguien te diga que tienes que fichar a las 8 a.m. y salir a las 5 p.m. Eso no me gusta. Quizá esto sea un valor para otras personas, pero no para mí.
Yo creo en la libertad, y creo que debemos hacer lo que queramos en la vida. Creo en que debemos vivir de acuerdo con un propósito. Creo que todos estamos aquí por alguna razón, que todos tenemos un propósito en la vida y necesitamos descubrir cuál es (y nosotros ayudamos a la gente a encontrarlo, por cierto). Y cuando haces eso, eres una persona más realizada y más capaz de ayudar al mundo, otro de mis valores.
Creo en el amor. Creo en actuar desde tu corazón. La lógica está bien, pero creo que la gente debe seguir más su corazón, y si lo hace, el mundo será un lugar mejor.
Creo en el liderazgo, creo que necesitamos más líderes en el mundo. Creo que todos somos líderes, y que si eres bueno en lo que haces, tienes que liderar a la gente y ayudar a la gente en esa área.
Y creo en la familia. Creo que la familia es uno de los valores más elevados, y que si tienes la suerte de tenerla, debes intentar mantenerla unida, y que si no te has llevado bien con tu familia, debes crear una nueva familia con tus amigos, con la gente que se preocupa por ti, pero creo que la familia y las relaciones personales son dos de los valores más elevados.
Hay estudios que demuestran que lo que hace a la gente más feliz no es el dinero, sino las relaciones. Creo que puedes tenerlo todo, familia, relaciones personales, salud, vida espiritual y mucho, mucho dinero, creo que todo va muy bien junto.
José Pedro García – Harv, ¿cómo es un día normal en su vida? ¿Cómo logra el equilibrio entre su trabajo y su familia? ¿A qué hora se levanta? ¿Qué desayuna? ¿Le gusta practicar algún deporte? ¿Medita?
Harv T. Eker – Esa es una buena pregunta, nadie me la había hecho hasta ahora (risas). Bueno, tengo un sistema de gestión del tiempo que también enseñamos. Algunos días son «días libres», no está permitido trabajar, otros son «días foco», son días en los que escribo o creo nuevas estrategias para enseñar cosas y la mayoría de los días son «días flexibles», en los que me ocupo de mis negocios y también descanso.
Me gusta jugar al golf uno o dos días a la semana, me gusta nadar, tengo una casa en Maui, Hawai, en donde me encuentro en este momento, y voy a nadar cada mañana cuando estoy aquí. Cuando me levanto hago una meditación de 20 minutos, luego hago media hora de yoga, solo, ambas cosas al aire libre, junto a la piscina, y luego leo el periódico o escribo durante diez minutos o un cuarto de hora para despejarme, y después me voy a dar un paseo, o corro, o hago ejercicio o nado, para poner en marcha mi cuerpo, mi respiración y mi corazón, entre 20 y 40 minutos, y luego desayuno, normalmente un batido de frutas y verduras, crudas, con semillas y aceite, y vitaminas. Esto lo tomo cada mañana y creo que es fantástico. No tomo gluten ni lácteos, no suelo beber alcohol, una copa al mes o así, en actos sociales.
Hago pesas 3 o 4 veces a la semana, y 2 o 3 veces a la semana me doy un masaje. También hago curas de desintoxicación, por ejemplo, ahora estoy haciendo una para la candidiasis, y no tomo ni azúcar ni carbohidratos. Así que intento cuidarme, creo que «tu cuerpo es tu templo», y es mejor que lo cuides.
Tengo 2 o 3 entrevistas al día, y llamadas de todos los rincones del mundo. Asisto a eventos, probablemente 1 o 2 al mes; hablo con mis entrenadores cada 2 o 3 días, recibo 150 e-mails diarios, hablo con la gente de mi equipo, en Estados Unidos tengo a 75 personas trabajando conmigo, y tenemos comunicación permanente. Los martes es mi «día de management», así que desde las 8 a.m. hasta las 4 p.m. tengo una conversación telefónica con un director o un manager cada hora a la hora en punto, y a veces hablo con un grupo.
Mañana voy a charlar con un grupo durante media hora, luego tengo que hablar con el equipo de marketing, y después con el equipo de producción. A continuación les toca el turno a mis entrenadores, y después tengo que hablar con algunos consultores, asesores que trabajan con nosotros, y con el presidente de una compañía, y con otros asesores.
Espero no haberte asustado, pero esto es un día normal para mí. Por la noche también trabajo un rato, y luego cenamos, normalmente marisco o verduras, en casa, y luego converso con mi pareja; no suelo ver la tele, me gusta ver los deportes porque me gustan las entrevistas a esos atletas que son campeones del mundo. Le recomiendo a todos que escuchen las entrevistas de los futbolistas, por poner un ejemplo. ¿Por qué? Pues porque para salir en la tele si eres futbolista tienes que ser un campeón y pensar como un campeón. Y hay que escuchar lo que tienen que decir, cómo llevan sus éxitos y sus fracasos, cómo llevan sus negocios. Eso es lo que hago cada día.
Oscar Durán-Yates – Genial. Muchas gracias por toda esta información, ahora sabemos mucho más sobre Harv Eker. Y para terminar la entrevista, ¿cuál es su objetivo en España? ¿Tiene un objetivo concreto?
Harv T. Eker – Mi objetivo en España es llenar la sala con gente que está a punto de conseguir una nueva consciencia, gente que realmente quiere conseguir un cambio para ellos mismos y para sus familias, para sus nietos y conseguir un cambio, empezando por Barcelona y siguiendo por el resto de España, conseguir una nueva conciencia de riqueza y abundancia, para que la gente pueda dejar atrás el miedo e ir hacia la prosperidad.
Porque o tienes una conciencia de prosperidad, o la tienes de pobreza. La conciencia de prosperidad no lleva aparejada la corrupción, eso es lo que la gente cree. La conciencia de prosperidad puede generar amor, generosidad, abundancia, éxito y felicidad para miles de personas. Una conciencia de miedo engendra pobreza, y una conciencia de pobreza genera miedo, y eso no es bueno para nadie. Sé que si conseguimos que vengan 100 personas a este curso, gente que cambie sus vidas, influirán en las vidas de 5, 10, 20, 50, 100 personas. Y si una persona puede influir en 100, y 2000 personas asisten al seminario, afectarán a 200.000 personas. Mi objetivo es conseguir un cambio en la conciencia de España.
José Pedro García – Muchas gracias, Harv, será un placer verle en Barcelona.
Beatrice Pieper– Harv, buenas noches, gracias por haber estado con nosotros, le veré en Barcelona.
Harv T. Eker – Ven a saludarme en Barcelona, no conozco a mucha gente allí, y está bien hacer amigos.
Oscar Durán-Yates – Si nos lo permite, le llevaremos a cenar a un sitio muy bonito en Barcelona.
«Lo que más ilusión me hace es cuando estoy en una ciudad por segunda o tercera vez, y la gente viene a verme y me cuenta lo que ha sucedido en sus vidas, en sus familias, desde que participaron en el programa la primera vez. Eso es lo que más me emociona, escuchar los cambios para mejor que han hecho desde que participaron en el programa.»
Harv T. Eker – OK, eso suena muy bien. Estoy deseando ir a Barcelona, intentemos que vaya el mayor número posible de gente. Puedo decirte que en todos los sitios a los que vamos se producen grandes cambios en la gente. ¿Y sabes cómo sé que funciona? Porque tenemos otros programas y no vemos a la gente sólo una vez. Hay gente que asiste a otros programas, como son los de negocios, o desarrollo personal, o de gestión económica, si así lo desean, y vemos a la gente varias veces; una vez que han participado en un programa, suelen querer participar en otro. Si te gustan los estudios en un sitio, normalmente quieres seguir estudiando ahí, si te gusta una Universidad querrás matricularte en más asignaturas. Así que hay gente a la que veo muchas veces. Lo que más ilusión me hace es cuando estoy en una ciudad por segunda o tercera vez, y la gente viene a verme y me cuenta lo que ha sucedido en sus vidas, en sus familias, desde que participaron en el programa la primera vez. Eso es lo que más me emociona, escuchar los cambios para mejor que han hecho desde que participaron en el programa. Y la realidad es que hay algunas personas que son escépticas, y está bien. El único cambio posible es un cambio en la conciencia, en el patrón de pensamiento respecto al dinero de la gente, para que de un modo natural, automáticamente, empiecen a pensar y con ello a hacer lo que hace la gente rica y con éxito.
No puedes pensar y actuar como la gente pobre y esperar éxito, tienes que hacer cosas que la gente con éxito y riqueza hace y pensar como ellos.
La fórmula es la siguiente: los pensamientos generan acciones que producen resultados. Su quieres tener éxitos debes llevar a cabo acciones de éxito, y para ello debes tener pensamientos de éxito, todo va unido. La gente dice que hacemos milagros, y yo creo que es así; cuando la gente viene al programa no debe esperar algo menos que magia, y uno de los mejores eventos y experiencias de toda su vida. Sé que esto es prometer mucho, pero ésta es mi filosofía: promete demasiado y luego da más de lo que prometiste. ¿Y entonces qué pasa? Que la gente se queda con la boca abierta, no pueden creer que pueda ser aún mejor de lo que les estoy contando en este momento. En el programa vas a experimentar el cambio en tu propio cuerpo y en tu propia mente, ahí mismo, en la sala, sentirás el cambio y lo verás, no sólo en los demás sino en ti también. Sentirás un cambio, y ése es mi trabajo.
«La fórmula es la siguiente: los pensamientos generan acciones que producen resultados. Su quieres tener éxitos debes llevar a cabo acciones de éxito, y para ello debes tener pensamientos de éxito, todo va unido.»
Oscar Durán-Yates – Muchas gracias, Harv, por su tiempo y por servirnos de inspiración. Quiero dar las gracias también a su equipo, que nos ha ayudado a hacer posible esta entrevista. Estaré en Barcelona, y haré todo lo posible por ponerme en contacto con usted, quizá a través de su equipo, y darle las gracias junto a José Pedro y Beatrice. Estamos animando a la gente, en la medida de nuestras posibilidades, a llevar al mayor número posible de personas, y yo personalmente quiero poder dar testimonio en el futuro de ese cambio y decir: soy millonario gracias a Harv Eker y a sus enseñanzas. Muchas gracias.
Harv T. Eker – Gracias a vosotros. Venid todos, vamos a conocernos. ¿Y sabes qué? No he estado en España desde hace unos 30 años, y por aquel entonces podías comer un menú increíble con vino, postre y de todo por 8 dólares. No creo que esto sea ya posible, todo es caro ahora, y la gente dice que hay que ahorrar, ahorrar, ahorrar… Y está bien ahorrar un poco, pero la realidad es que deberías ganar más dinero, deberías ganar diez veces más de lo que ganas ahora y tener una buena vida, y también destinar parte de ese dinero a ayudar a otras personas. Y puedes ganar mucho dinero. ¿Cómo? Ayudando a otras personas, resolviéndoles sus problemas. Y yo voy a enseñar a la gente cómo concentrarse en resolver los problemas de otros y hacerse rico como resultado de ello. Gracias por haberme invitado. Buenas noches a todos, nos vemos pronto.
Oscar Durán-Yates – Hasta pronto. Gracias.

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