ORIGEN DE LOS CELOS DELIRANTES-PARANOICOS EN EL HOMBRE

Una pareja jóven, recién casada, acuden a terapia de pareja debido a la aparición de unos celos delirantes, con tintes paranoico en la figura del hombre. Su delirio celoso consistía en » pillar a su mujer in fraganti » coqueteando con otros hombres en diversas situaciones: saludar amablemente a los hombres del vecindario, mirar al conductor del autobús, dejarse la cama sin hacer, dedicarse mucho tiempo al arreglo personal, comprarse ropa, maquillaje, hablar por teléfono sin saber a quien, etc… La situación llegó hasta un límite donde se rozó casi la agresión física. Nuestra mujer, una persona bastante clásica y de moral fija, se encontraba desesperada ante la situación. No comprendía por qué todo el delirio celoso se producía al día siguiente o a las horas de haber llevado a cabo un coito satisfactorio. Un análisis exhaustivo del caso, permitió descubrir que el hombre padecía de poderosos deseos homosexuales inconscientes. Dichos deseos eran, por supuesto, inaceptados por la conciencia del individuo y jamás podría llevar a cabo la realización de los mismos. La energía de dichos deseos homosexuales, se habían desplazado a la figura de la mujer y el sujeto había encontrado una » eficaz solución a su problema». Transfirió todos sus deseos homosexuales a su mujer, bajo la fórmula: » no soy yo quien desea a los hombre, sino que es ella.». De esta manera sus deseos se habían canalizado pero bajo el mecanismo de los celos. Justo aparecían después del coito porque al satisfacerse los deseos heterosexuales, era más fácil que los deseos homosexuales, hicieran su aparición bajo el relajamiento de la resistencia. Una terapia psicoanalítica de un año, le hizo reconciliarse con su homosexualidad latente y se curó de los celos delirantes.

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