La introyección se refiere al hecho de tomar del ambiente que nos rodea actitudes, conductas, maneras, emociones o reacciones determinadas que no hemos hecho nuestras pero ahora, de alguna, manera nos pertenecen. Las introyecciones pueden ser normas establecidas, creencias familiares o sociales inculcadas, mandatos, prohibiciones, prejuicios, etc.
Sucede que la persona pierde la capacidad de ser él mismo, de expresarse como tal y darse a conocer. Pierde el sentimiento de “sí mismo”.
Solamente masticando todo este alimento mental seremos capaces de sacar provecho de ello, el valor que nos puede aportar cada cosa en una situación determinada.
Fuente: Gestalt-Be