Corazón seco
Una anciana piadosa había construido en su propiedad una ermita donde daba cobijo a un guapo asceta. Un día, visitó a la anciana una hermosa muchacha que, además de serena e inteligente, era limpia de espíritu. La anciana le preguntó: -¿Has visto al guapo monje? -Sí -contestó ella. -Pues ve con él. Estará meditando, pero […]